Importancia de la concentración y la técnica.
Practicar roturas sin darle relevancia a la concentración, o la técnica adecuada puede ocasionar lesiones. Como en todo, la energía que no es bien canalizada, puede ocasionar consecuencias no deseadas.
Como parte de una técnica adecuada, no sólo debe considerarse la aplicación correcta del golpe, sino también el calentamiento previo necesario. Un detalle no menor, es tener en cuenta la transpiración de la zona de golpeo.
El efecto más frecuente es la inflamación. El descanso de la zona o reposo es lo habitual para recuperar la zona. Se aconseja colocar frío las primeras 48 hs. y luego calor.
Frecuentemente se habla de la búsqueda de nudillos prominentes o el famoso callo que suele provocar con el tiempo lesiones de difícil recuperación (artritis, artrosis, traumatismos en cápsula sinobial, metacarpio, fisuras y hasta posibles cortes de tendón extensor). Un trabajo bien dirigido permite mantener, a pesar del acondicionamiento, una articulación óptima y libre de tensiones asegurando una práctica plena para aquellos alumnos que utilicen profesionalmente dichas articulaciones (cirujanos, dibujantes, músicos, etc.).
Se trata de enfrentar miedos, aquietando la mente.
La técnica de Shiwari (roturas) fortalece el espíritu y nos ayuda a enfrentar y superar miedos. Mejora nuestra confianza ante la vida. Es importante considerar que el superar miedos es parte de un crecimiento personal, y la tarea debe llevarse a cabo con ese sentido; y no como "alimentación de nuestro Ego". Una práctica con este sentido, sólo lleva a una conducta "exhibicionista" o de "exposición". Hacerse consciente del Ego, nos permite controlar impulsos, y utilizar esta herramienta como tal, vale decir como una complemento para nuestra vida; y no para identificarnos con él. Del mismo modo, la rotura de materiales es sólo un complemento para crecer; y no una "necesidad" para ser.-
Algunos suelen cuestionar esta práctica, argumentando que se realiza sobre un objetivo fijo y no movible. Sin embargo, esta crítica no tiene en cuenta el verdadero sentido de la práctica. El "movimiento" a considerar no es el del elemento a romper; sino que por el contrario, el "movimiento" a tener en cuenta, es el de la mente.
Se dice que cuándo se domina uno a sí mismo, lo movible está en calma; y así el golpe hace foco en el lugar adecuado.